Ley de fugas
Su aplicación habría permitido acabar con el bandolerismo andaluz en el siglo XIX. Asimismo, los gobiernos de la Restauración (1874-1931) favorecieron la guerra sucia oficial contra el movimiento sindical y permitieron que el gobernador civil de Barcelona, el general Severiano Martínez Anido , por medio de la Guardia Civil y pistoleros del Sindicato Libre, ordenase ochocientos atentados que produjeron más de quinientos muertos entre diversos anarcosindicalistas de la CNT (entre ellos, figuras tan destacadas como Salvador Seguí o Evelio Boal), según cifras del propio Martínez Anido ; las cifras reales debieron ser, por tanto, probablemente superiores. De hecho, el futuro dictador Miguel Primo de Rivera justificaba este terrorismo de Estado en una carta de 1920 al entonces presidente del gobierno español Eduardo Dato : «Comprendo que el instinto de defensa busque medios extralegales... Una redada, un traslado, un intento de fuga y unos tiros comenzarán a resolver el problema.» Muchos ...